FUNCAGUA

Qué es el agua

El agua está compuesta de dos elementos: hidrógeno y oxígeno; cada molécula de agua contiene dos partes de hidrógeno y una de oxígeno, por esta razón su fórmula se presenta como H2O.

En una gota de agua hay muchísimas moléculas muy juntas, cuando el agua fluye, las moléculas se deslizan unas sobre otras. Por ello, el agua líquida no tiene una forma definida.

El agua es el único elemento que se encuentra en la naturaleza en estado sólido, líquido y gaseoso.
Cuando el agua es sometida a temperaturas menores de los 0° C, las moléculas se sujetan unas otras y no se pueden mover, esto permite que se forme un sólido al que llamamos hielo. El vapor de agua es agua en estado de gas, esto sucede cuando el agua se calienta, ya que las moléculas se van separando y pierden su peso lo que las hace subir hasta las nubes.

El agua es elemental para la vida. Posee cualidad que la convierten en una sustancia única y muy preciada.

Fotografía: Kenneth Giancarlo Caballeros Catalan

Propiedades del agua

Si bien cuando vemos el mar o un río nos puede parece que el agua puede tener un color azulado-verdoso o a veces de color marrón, ello es debido a la manera en que se refleja la luz y a que absorbe con mayor facilidad longitudes de onda cortas (con lo que resulta más sencillo que a nuestros ojos aparezca en tonalidades azuladas). Sin embargo, no podemos percibir en ella ningún color (a menos que esté mezclada con otra sustancia), siendo transparente para nuestra vista.

El agua es una sustancia que, al contrario que otras, no posee por sí misma un sabor o un olor determinado. En caso de que el agua nos sepa a algo es porque ha sido adulterada de alguna forma (por ejemplo, añadiéndole saborizantes) o porque al llegar a nosotros ha arrastrado partículas de otros elementos (por ejemplo, frutas u otros alimentos, minerales, cal, plástico o contaminantes).
Existen muchas sustancias que son complicadas de encontrar en la naturaleza más allá de un estado concreto de la materia. Sin embargo, en el caso del agua podemos observarla fácilmente en cualquiera de los estados: el agua líquida de los mares, ríos y de la lluvia, en forma gaseosa puede observarse como vapor de agua y en forma sólida puede encontrarse como hielo y nieve.

A pesar de que el agua puede estar mezclada con otras sustancias, lo cierto es que a un nivel físico podemos contemplar cómo este elemento siempre se evapora o se congela a la misma temperatura, con un punto de congelación a los 0°C y de ebullición a los 100°C.

Aunque desde la antigüedad se ha pensado en el agua como uno de los elementos básicos, lo cierto es que tal y como nos indica su fórmula química, H2O, no estamos ante un elemento en sí sino ante un compuesto en que cada molécula está formada por dos átomos de hidrógeno unidos a un átomo de oxígeno.

Tal vez la palabra disolver suele ser utilizado a nivel popular para otro tipo de sustancias, pero lo cierto es que a nivel químico el agua sí actúa como tal. Y es que muchas sustancias, se disuelven en contacto con H2O, siendo el agua capaz de cambiar su estructura y propiedades.

De hecho, es un disolvente casi universal de sustancias polares (es decir aquellas sustancias cuyas moléculas tienen un polo positivo en un extremo y otro negativo en el otro), como el alcohol o las sales. Fuera de reacciones químicas de laboratorio, esta propiedad resulta indispensable para explicar por ejemplo el funcionamiento de las células vivas de nuestro organismo.

Los átomos de una molécula de agua tienen una carga eléctrica neutra, aunque ello no quiere decir que sus componentes tengan carga, sino que, esta se encuentra equilibrada. Por lo general, cada molécula consta con una decena tanto de protones como de electrones, en la que los electrones se concentran cerca del oxígeno. Así, alrededor del oxígeno la carga eléctrica tiende a ser algo más negativa, mientras que cerca del hidrogeno es más positiva.

De igual forma que los puntos de congelación y ebullición suelen ser fijos, el agua también se caracteriza por mantener una densidad muy estable independientemente de su situación ambiental. Un agua pura y sin ningún otro componente (es decir, destilada) tiene una densidad de 1kg/l.

Sin embargo, normalmente cuando está en estado líquido a temperatura de alrededor de 20°C tiene una densidad de 0,997-0,998 kg/l. En el caso del hielo, su densidad suele ser de 0,917 kg/l.

El agua moja. Esta frase, aunque nos puede parecer obvia, nos está hablando de otra de las propiedades físicas del líquido elemento: la capacidad de adherirse a otras superficies y materiales.

Otra característica del agua es que en general y por término suele tener un pH neutro o casi neutro, oscilando su pH entre 6,5 y 8,5 (un pH totalmente neutro sería de 7). Esto implica que por lo general el agua puede ser ligeramente ácida o ligeramente básica, pero salvo que se manipule su grado de acidez o se mezcle con otras sustancias las moléculas de agua puras suelen ser prácticamente neutras

El agua y su ciclo

Aunque el agua está en constante movimiento y cambio, es la misma desde hace 4,500 millones de años. Durante todo este tiempo el agua ha estado circulando entre las nubes, la lluvia, los ríos, lagos y océanos, ha sido parte de organismos vivos, se ha infiltrado en la tierra, etc., esto es lo que conocemos como ciclo del agua.

Cuando hace calor en un lago, éste hace que las moléculas de agua se conviertan en vapor y suban hacia las nubes, este proceso se conoce como evaporación. Mientras más suben, más se van enfriando y el vapor se transforma nuevamente en agua, a este proceso se le llama condensación. Luego el agua se junta y forma nubes y cuando se acumula una buena cantidad de agua en ellas, su propio peso las hace caer en forma de lluvia, este proceso recibe el nombre de precipitación. Si en la atmósfera hace mucho frío, el agua cae como nieve o granizo. Si es más cálida, caerá en forma de gotas de lluvia.

Cuando llueve, una parte del agua que cae es aprovechada por los seres vivos, otra escurrirá por el terreno hasta llegar a un río, un lago o el océano, a este fenómeno se le conoce como escorrentía. Otro poco del agua se filtrará a través del suelo formando capas de agua subterránea, este proceso se llama percolación, ésta a su vez contribuye a la formación de corrientes subterráneas.

 

Las plantas también evaporan el agua que han absorbido por sus raíces, después de haber recorrido la planta llevando los nutrientes, cuando el agua llega a las hojas y las flores se evapora hacia el aire, este fenómeno se conoce como transpiración.

Tarde o temprano, toda el agua volverá nuevamente a la atmósfera, debido principalmente a la evaporación para volver a las nubes y volverá a bajar en forma de lluvia o rocío. Como puedes ver el agua siempre está en movimiento.

El agua es un recurso limitado y muy importante para nuestras vidas, debemos aprender a cuidarla y utilizarla de manera adecuada.